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Cosas que me Inspiran | Parte 1

Cuando me pongo a pensar en que me motivo hacer algo o que me inspiró a lo otro son muchas cosas la verdad. Es como que recibes inspiración del día a día, de una cosa muy pequeñita o de pequeño momento que para ti significó mucho

Hoy por ejemplo, domingo en casa “poniéndome al día en una serie” llego una parte que llamo mucha atención y me inspiro… Se trataba de un chico que era fugitivo, inocente pero por esas injusticias de la vida, fugitivo. Sus parientes, amigos y familiares que sabían y creían en su inocencia lo ayudaron a huir para no ser castigado. El llegó a casa de un buen hombre y su familia, él le brindó su apoyo y confianza. El jóven le contó por todo lo que pasó y que en su camino él se sentía perdido y muy confundido, él no se sentía parte de ellos, así mismo también sentía que era una carga para él hombre y su familia y no se explicaba por qué le pasaban todas estas cosas y le dijo que deseaba irse, no sabía a donde pero que debía irse. 

El buen hombre le dijo: ¿A dónde iras?

 El joven le respondió: Aun no lo sé señor, pero siento que soy una catástrofe y no quiero ser una carga en su casa.

 El buen hombre le dijo que se calme, que tome asiento y que conversen un poco. Luego le pregunta ¿Tu sabes que te trajo hasta aquí?

 El buen hombre le dice: Tú fuiste muy bien educado te hablaron acerca de Dios, no me refiero al de las estatuas, si no de Dios! Ese que no se pude ver

El joven le responde: Bueno… mi padre me hablo un poco sobre él. Yo… no entendía muy bien todo lo que estaba sucediendo conmigo y mi padre me dijo que tuviera paciencia que Dios tenía un plan para mí

El bueno hombre añadió: Entonces, tal vez no te perdiste. Todo lo contrario, Dios conduce nuestros pasos, en su infinita sabiduría no existe el azar. Tú fuiste traído aquí por algún motivo

Cuando empezaste a manejar el arco y la flecha ¿Lograste darle en el blanco en el primer intento? –No señor, respondió –La perseverancia es lo que nos brinda el aprendizaje -Continuó el buen hombre-  empezamos gateando, nos arriesgamos a podernos de pie, intentamos nuestros primeros pasos. Nos caemos, pero si nos rindiéramos estaríamos toda la vida arrastrándonos en lugar de andar erguidos.

Tú estás acostumbrado a otro tipo de vida y quizá por ello tengas dificultades con todos estos cambios pero de todos modos pregunto ¿No te estas rindiendo demasiado rápido? El joven respiro profundamente y asintió. Este no muy pequeño fragmento de la serie, me inspiro mucho. Me abrió la mente y me hizo recordar algo que quizá había olvidado… Dios tiene un plan para mí. ¿Quién no se ha sentido perdido una, dos o tres veces en su vida? Ese momento en el que esperabas algo, esa era la columna de tu vida en ese momento y no sale, como un castillo de naipes o una hilera de dominó y su efecto, cayendo uno tras otro. Cuando ves que las cosas no se dan como quieres y piensas que ya no hay rumbo.  Es en ese momento en el que voy a recordar esta parte de la historia. 

Dios tiene un plan en nuestras vidas y hay algo más allá para cada uno de nosotros. Que no importa cuán perdido(a) este o te sientas, es solo un momento, es parte del camino -No- todo el camino. Como esas frases que dicen que el Arco Iris sólo es visible después de la tormenta.

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